lunes, 15 de enero de 2018

La bolsa del hospital



La bendita bolsa del hospital es un must dentro de los post que se ponen en los grupos de facebook de crianza, preñeces y prepadres primerizos. Yo misma caí en la trampa hace ya casi dos años, con Habi y no hablemos del Mozo, que se flipó cosa buena.

A la pregunta, ¿tengo ya hecha la bolsa del hospital?

La respuesta es, que NO.

Bueno, matizando. La tengo CASI hecha pero la verdad es que con este tema, pese a tener un run run detrás de la oreja, no estoy demasiado encima. De cualquier forma, el Mozo, que es el principal interesado en no acabar transformándose de nuevo en Sherpa-pi, tampoco le está poniendo mucha prisa al asunto así que no me estoy preocupando lo más mínimo. 

¿Cual fue nuestra realidad con el parto de Habi?

lunes, 8 de enero de 2018

Embarazo: recta final

Llevo tiempo tirando de entradas programadas porque no he tenido un buen diciembre. Al agotamiento físico de las últimas semanas se sumó una amenaza de ingreso y parto prematuro, en mi opinión, fruto de ese agotamiento. Todo esto mezclado con las fechas navideñas, crisis de pareja (sic, el cansancio hace mella) y hobbito-explosión contra... mi pobre suegra (sic again), lo que no ayuda a sentirse mejor. Lo bueno es que con mi suegra ya me disculpé encarecidamente (ya os contaré el episodio), la crisis de pareja hobbito-mozo parece haber amainado gracias a que el susodicho tiene 2 semanas de vacaciones que nos permiten descansar a ambos y las contracciones y amenazas de parto han parado desde que él está en casa 24h. Así que todo parece volver a su cauce.... hasta nuevo aviso. 

jueves, 28 de diciembre de 2017

Método padre: la fiesta de la pota



Ya os conté hace algunos meses que, desde que me quedé embarazada, estamos teniendo algunos problemas con el descanso nocturno (adulto). Y es que, de mis tetas, de donde hasta los 15 meses debía salir dulce orfidal que dejaba KO a la Habichuela durante horas, pasaron a salir anfetas o algo similar y aquí la amiga se nos iba de rave toda la noche.

Todo esto se juntó además con una caída brutal de la producción alrededor de la semana 20 de embarazo y agitación por amamantamiento en las tomas nocturnas, que es una sensación que no le deseo a nadie. 

Así que el Mozo tomó cartas en el asunto, montamos el cuarto de Habi y ale, nos pusimos al lío con el método padre. 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El peso durante el embarazo



Soy una Hobbita atípica en lo que respecta al universo femenino. Puedo agradecer que mi relación con mi cuerpo es sana gracias a mi madre y es algo que pretendo continuar con la Habichuela y la Pulga si el entorno y la sociedad me lo permiten (que algo me dice que si por como se han desarrollado los acontecimientos conmigo).

Esto se resume en que si, soy bastante zarrapastrosa de por si pero es un estilo propio zarrapastrosil de lo más apañado. Yo vivo cómoda en mi mundo hobbito de maternidad y antes de ser madre vivía cómoda en mi mundo hobbito de veterinaria. Acoto esto porque no veáis lo interesante que puede llegar a ser irte a ver vacas al monte acompañada de una moza con el pelo planchado, pantalones de pitillo y, ojo al dato, tacones. Que no me ha pasado una ni dos ni tres veces (¿verdad, Amiga con Conocimientos?). Hasta la enervante falta de bolsillos en los conjuntos femeninos (da igual que lleves vaqueros o chándal, los fabricantes pretenden hacernos inútiles hasta el más nimio detalle) la he suplido tirando de riñoneras y alforjas (que ahora están de moda pero antes eran de lo más nerd).

Por supuesto, además del vestir, nunca me ha preocupado demasiado ni mi peso (siempre he estado en un peso adecuado a mi altura) ni mi piel. Por lo tanto, ni he vivido pendiente de una báscula cada día de mi existencia (como si les pasa a amigas que, estando en normopeso, NECESITAN perder 2 o 3 kilitos para estar bien. Y cuando los pierden, necesitan perder otro par más para.... y sígase el ciclo hasta el infinito) ni dedico parte de mi sueldo a carísimas cremas y potingues para tener el rostro pálido más terso. 

Volviendo al peso. Cuando empiezas el embarazo, el peso es un MUST de las revistas de embarazadas. No hay número en el que no lo toquen. Ni hay web en la que no haya un artículo o post dedicado al tema. Y aquí ya dependes de lo actualizado que esté el que haya escrito el artículo y de lo receptiva que te encuentres tu para leer entre líneas y extraer la verdadera información. 

Y el secreto, señoras, es que el peso en el embarazo, si bien es algo que está ahí y no hay que obviar, es relativamente secundario. 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Jugueteando: la pirámide de cubos



Hoy, en jugueteando, os traigo otro juguete megasencillo pero 100% divertido y que está dando muchas horas de diversión en esta casa.

La pirámide de cubos de Eureka Kids.



Esta pirámide fue un regalo de cumpleaños para Habi y hay mil marcas que tienen juguetes similares. El diseño de esta en cualquier caso, me encanta. Ilustraciones preciosísimas y mucho juego por delante. 

Jugueteando: el carrito de bebé



Y volvemos a la carga con la sección juguetes, que me estaréis odiando mucho (unos por monotemática y otros por crearos necesidades a escasos días de la Navidad). Hoy vengo con otro caballo ganador que muchos conoceréis también:

La sillita de paseo (con o sin muñeco).

Y es que, amigos, este juguete es un clásico que gusta a todos y utilizan solos o acompañados. Descubrimos la pasión de Habi por este juguete en casa de Mami Reciente. Llegó la peque, tambaleante aún, a sus 9 meses, agarró la sillita y ya no la soltó. Menos mal que Mami Reciente tiene una sobrina mayor y en su casa hay dos carros porque si no habría habido conflicto infantil (a su hija, 8 meses mayor que Habi, no le hizo demasiada gracia eso de que le cogieran su carrito). 

En una de las visitas a Alcalá city, los abuelos se empeñaron en comprarle algún juguetito y raudos y veloces dijimos: el carrito. Y como extra se llevó un nenuco blandito. 

lunes, 18 de diciembre de 2017

Jugueteando: bloques de construcción



En esta casa hobbita contamos con un constructor habilidoso: el Mozo. En el minecraft yo me dedico a recolectar recursos y a cargarme con el arco todo lo que se menea y él a hacer casitas, refugios, minas y demás mandangas. Y así con el resto de juegos a los que jugamos en equipo. Y reconozco que se nos da bien.

En la vida real al Mozo le gusta mucho jugar con la Habichuela a las construcciones. Tenemos varios juguetes a los que se les puede sacar partido de esta manera, desde cubos apilables, los cubiletes de los que ya os hablé, el cubo de construcciones de madera del Lidl (que a Habi le entusiasma pero a nosotros no tanto porque siempre hay piezas por ahí perdidas y porque de momento ella lo usa más en modo destruir que en modo construir) y este juguete del que os vengo a hablar ahora: los bloques de construcción tipo megablock o lego (pero de la marca blanca de Alcampo).